Poco se imaginaba el excéntrico Tom York allá por el año 2000 cuando Radiohead publicaba su cuarto álbum Kid A, que una canción como The National Anthem encajaría en los redobles de tambor de un paso de Semana Santa, haciéndola todavía mas delirante de lo que ya de por si sola lo es. Y no es que una hermandad se volviera loca y decidiera explorar mas allá de los rayos C brillando en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhäuser, sino que la mente a veces decide ir un poco mas allá y mostrar su extrema complejidad. Porque si no como se puede explicar que contemplando los afilados capirotes nazarenos, moviéndose pendularmente a ritmo de golpe de bombo y trombón, uno pueda encajar los oscuros acordes del bajo de Colin Greenwood y notar como sin quererlo entran en perfecta armonía, entrelazándose y solapándose de tal manera que tan solo faltaba el susurro de Tom diciendo…”Everyone, everyone around here. Everyone is so near. It’s holding on, It’s holding on”?...la mente tiene estas cosas, y el incienso hizo el resto. by Torbe
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